El punto de partida
Un piloto de recomendaciones y optimización de inversiones se convirtió de manera repentina en un compromiso de salida a clientes en dos semanas. Me asignaron la responsabilidad de llevarlo adelante.
Entender antes de comprometer
Tuve que entender rápidamente el estado de la solución, estimar el trabajo con equipos internos y externos y poner sobre la mesa las limitaciones reales de tiempo, infraestructura y capacidad.
La decisión de alcance
Negocié un alcance mínimo viable y un nuevo plan con información concreta. Coordiné los esfuerzos y participé también en tareas de desarrollo.
Qué entregamos
En 32 días llevamos a producción un MVP con autenticación, recomendación de portafolio, integración con motores de ejecución, evaluación de rentabilidad e integración con portafolios valorados.
Cómo acompañamos la transición
La salida se coordinó con las células internas y externas, seguridad, riesgos y líderes del negocio. Para los pendientes críticos definimos controles diarios y procesos manuales temporales que se fueron retirando con las siguientes entregas.
Acordar qué podíamos entregar de manera viable, qué debía esperar y cómo operar durante esa transición.
MVP en producción con un alcance acordado y un plan de entregas posteriores.
